Saqué la plaza en 2011, en 10 meses, y lo hice olvidándome del mundo. No porque fuera especial, sino porque fui una opositora que no se conformaba, que no dejaba nada al azar y que entendió pronto que una oposición no se gana solo con horas. Esa experiencia, unida a años acompañando opositoras, es lo que hoy integro en mi trabajo de psicopedagogía del rendimiento.
Lo que sí hice: método, límite y protocolo
Estudié mucho, sí, pero sobre todo estudié con método. Me preguntaba cada semana qué me faltaba, qué estaba consolidado y qué era ruido. No me medía por horas: me medía por evidencias. Si un tema no pasaba mi auto-examen, no servía haberlo leído tres veces.
También puse límites. Un día a la semana sin temario. Dormir lo que me hacía falta. Hacer deporte. Comer bien. No por hacer vida sana, sino porque sabía que mi cerebro el día del examen iba a rendir en función de cómo había tratado a mi cuerpo meses antes.
Lo que no hice: exigirme sin cuidarme
No me castigué por los días malos. No comparé mi proceso con el de otras. No me creí que descansar fuera un lujo. No me presenté agotada. Esto no es magia, es entrenamiento. Y cualquier entrenamiento serio integra descanso.
Claves que hoy comparto con opositoras
1. Entrena rendimiento, no solo temario
Si solo entrenas temario, te presentas a medias. Tu rendimiento depende también de tu foco, tu gestión emocional y tu protocolo de examen.
2. Mide lo que importa
No cuentes horas de silla. Cuenta temas consolidados, simulacros hechos, partes que ya dominas.
3. Cuida el cuerpo como parte del estudio
Dormir, moverte, comer bien y salir de casa no son distracciones. Son parte del plan.
4. Trabaja tu voz interna
La forma en que te hablas cuando te equivocas marca la diferencia entre seguir o hundirte. Exigencia con ternura.
5. No te presentes sin protocolo
Ten claro qué haces la semana previa, el día antes y en el aula. Nada al azar.
Para quién escribo
Escribo para ti: opositora exigente contigo misma, que no se conforma, que quiere un método serio y un acompañamiento que no le suelte frases vacías. Porque sacar la plaza se puede, pero no desde el agotamiento. Se puede desde el método.
Conclusión
Saqué la plaza, sí. Pero lo importante de esa historia no es el resultado: es cómo llegué al examen. Entrenando mente, cuerpo y protocolo. Con método y con cuidado. Eso es lo que hoy entreno con opositoras y lo que puedes empezar tú también.
Empieza a entrenarte como opositora
He preparado Pistoletazo de Salida, un recurso gratuito con 5 herramientas de psicopedagogía del rendimiento para opositoras que quieren llegar al examen enteras y con método.
¿Quieres aprobar tu oposición sin romperte?
Descarga gratis el PDF + audio de 5 minutos del Método R.E.N.D.I.R. y empieza a entrenar tu rendimiento hoy.
